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Mi nombre es:  Karla Danelia Barberena Baldelomar, tengo 35 años de edad, soy casada, el nombre de mi esposo es:  Jose Luis Alvarado Sandino, tenemos dos hijos Angie Luisiara de 7 años y Jose Luis de 4 años, todos vamos a la Iglesia Nazareno, Nicaragua, tenemos siete años de que nuestro Señor Jesucristo nació en nuestras vida y seguimos luchando para mantener nuestro primer amor y que jamás se apague.
Hace aproximadamente seis meses, nuestro padre celestial, tuvo misericordia de mi y me dió nuevamente la oportunidad de seguir viviendo.Para los primeros días del mes de Octubre del año 2009, el dolor de mi pierna izquierda era más intenso cada día y por mi mente solamente pasaba que otra vez tenía problemas con los riñones. Todos los martes en nuestra Iglesia tenemos oración , así que le pedi al Señor que me ayudara ha encontrar el problema que estaba presentando.Me hice un ultrasonido general, el cual marcó que todos mis órganos estaban funcionando bien, lo que descartaba el problema de riñón, el radiólogo me indicó que el nivel del dolor podia venir de la columna.Me preocupe aún más y no dejaba de pedirle al Señor que me guiara porque no sabía que hacer.Hace 33 años me prcticaron una cirugía en mi columna, por un tumor alojado en los nervios de la misma y a medida que yo crecía, el tumor crecía junto conmigo y a los 2 años de edad, yo no podía caminar, mi madre en ese entonces no tuvo descanso hasta que encontró a un neurocirujano joven que se atrevió a practicar una exploración en mi columna ya que en ese entonces no habian aparatos como los de hoy. Me practicaron tres cirugias y me extrajeron dicho tumor, la biopsia arrojó que era del tipo benigno, y a los 5 años de edad yo podia caminar prefectamente.
Regresando al mes de Octubre del año pasado, cada día me sentia débil, una madrugada clamando al Señor, me ayudo a recordar el nombre del Dr. que me habia operado, cuando eran las 6 de la mañana, tome la guía del telefono y busque el nombre del Dr. lógicamente no se acordaba de mí, pero me dijo que ese mismo dia me podía atender, no teníamos ninguna referencia de la operacion anterior, teníamos que comenzar de cero, y tenia que practicarmen dos resonancias magneticas para ver mi columna. Me hice los exámenes, al dia siguiente el Dr. me explicó que nuevamente tenía el tumor entre las vertebras 5 a la 9, alojado en los nervios y que era de gran tamaño, me hablo de una operacion cuando pudiéramos, claro por los gastos que esto requiere, regresamos a casa y me dirigí a la Iglesia, les explique a todos mis hermanos y oramos.Decidimos que me operaría en Diciembre, pero al día siguiente me estaba llamando el Dr. que no podía esperar y que de manera urgente pensara en la operación, pues el tumor estaba tapando el pulmon izquierdo, las costillas, y la aorta que es una de las glandulas del corazon, el Dr. tenia a un grupo de cirujanos, los que habian estudiado el caso, esperando que yo me decidiera, los costos eran demasiado para nosotros, pero el Señor permitió que nos prestaran el dinero, estaba llena de temor, pensaba mucho en mis hijos tan pequeños,no sabia que iba a pasar despues, llegue a pensar que no iba a regresar.
Un hermano me regalo una semilla de mostaza, la cual guarde entre el salmo 25 y 26 de mi biblia y fue  el símbolo de fe que debía de tener, a mi me gusta mucho animar a las personas cuando están enfermas o tienen algún problema les cito porciones de la palabras, los salmos, historias, me gusta mucho orar, pero en ese momento solo el Señor entendía por lo que estaba pasando y mi fortaleza fue Él, además de  la presencia de mi esposo y una hermosa foto de mis hijos me acompañaban...el dia miercoles 28 de Octubre a las 6.30 a.m., estaba entrando al quirófano, la operación duró 4 horas. Desperté y en cuidados intensivos, mi esposo llego por un momento , solamente le pedía a Dios que me diera fortaleza para aguantar mas, 29 por la tarde me trasladaron al cuarto, revisaron la movilidad de mis piernas, me ayudaron a ponerme en pìe, observé que me habían dejado un depósito toráxico con 2 salidas. Me habian quitado la costilla numero seis.
Al día siguiente al revisar los depósitos toráxicos uno de los médicos observó que había un líquido que no era normal, ahi comenzó mi tormento, sin darnos cuenta me estaba deshidratando, en la operación la glandula linfática se había reventado y provocando una trombosis y ese líquido contiene la grasa esencial que necesita nuestro cuerpo. Me trasladan al quirofano para realizarme una lamparoscopia al lado derecho (ya que la extraída del tumor habia sido por el lado izquierdo), sabado al medio día estaba de regreso en la habitación, pero esa cirugía no habia funcionado, domingo a las 1.00 p.m., el cirujano de torax, tomó la decision de abrir el lado derecho para operar directamente, yo no tenía mas fuerza, sentía que no iba a vivir más, me deshidrataba más y más.Mi esposo de inmediato llamÓ a todos los hermanos para que oraran, a las 4.00 p.m., un grupo de hermanos llegaron hasta la habitación y comenzó la cadena de oracion,en las Iglesias de: Masachapa, Rivas, Popoyoapa, Panama, Costa Rica, Guatemala.A las 7.00 p.m. estaba nuevamente en el quirófano solo Dios me sostenía porque yo no podía más, la operación termino a las 2 de la mañana del dia lunes 2 de Noviembre, a las 6.00 A.M., estaba despertando, dandole infinitas Gracias a mi Señor Jesucristo por haber nacido de nuevo, porque eso fue lo que sentÍ.
A las dos de la tarde me estaban trasladando a la habitación, mi cuerpo estaba lastimado, además del depósito toráxico del lado izquierdo, tenía otro al lado derecho metido entre las costilla, para los médicos habia sido un trabajo muy duro, pero para nosotros la batalla la habia peleado el Señor, no podia acostarme por esos tubos, permanecí 4 días en una silla sin poder dormir, sin poder comer, mi estómago se habia dañado,mi garganta estaba desgarrada, mis pulmones débiles  y mi paciencia se agotaba a paso de gigante, en esos cuatro días, el liquido linfático se detubo por completo y el 5 de Noviembre por la mañana me retiraron los depositos toráxico y fue la primera vez que pude sonreir porque regresaba a mi casa.
Me entregaron 6 biopsias practicadas al tumor y la gloria es para mi Señor, el resultado fue benigno, genético pero benigno, la recuperación desde ese momento ha sido extraordinaria, sin ningun medicamento por el daño a mi estómago y hoy puedo decir:
¡El Señor me sano por completo, hizo su obra milagrosa en mi vida, por segunda vez!
Mi gratitud es servirle siempre a Él," Bendito sea por los siglos de los siglos su nombre".
Soy un testimonio vivo del poder de la Oracion y de la Gloria de Dios.
Que el Señor les bendiga, muchas gracias en nombre de mi familia.

Fuente: vidanuevaparaelmundo.org.mx