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El divorcio es una crisis que afecta a la pareja, los hijos, a los parientes, a los amigos y a los socios de los negocios. Los cambios que producen como resultado del divorcio son causa de los sentimientos de fracaso por parte de los dos  marido y mujer, y desequilibran a todos los afectados. Los niños experimentan toda una serie de emociones. Algunos se encuentran con que solamente pierden al cónyuge, si no que, con el, también a otras personas significativas en su vida. El divorcio es una experiencia larga y continua que dura toda la vida, y durante la cual la persona tiende a sufrir crisis en diferentes ocasiones. La paradoja principal del divorcio es que el matrimonio ha muerto y concluido en su aspecto legal, pero la relación continua.Cuando muere un ser querido, existe un final dignificado para la relación y los rituales de duelo. La persona, por regla general, recibe mucho sostén por parte de los otros creyentes, pero cuando se produce un divorcio no hay rituales de duelo y los afectados se ven carentes de todo apoyo. No se produce una separación absoluta, si no que la persona ha de continuar en relación con su anterior cónyuge durante y después de los procedimientos legales. El fallecimiento de un cónyuge se produce una rotura total al morir la persona y la relación, pero en el divorcio solo se produce la muerte de la relación.
Las seis etapas del divorcioHay seis etapas que superponen y que experimenta la persona que pasa por el curso de un divorcio. Aunque no todos los divorciados experimenten las etapas en el mismo orden o con el mismo grado de intensidad, la mayoría de ellos pasan por todas ellas. Es necesario conocerlas bien, así como también la tensión específica que ocasiona el divorcio, a fin de poder aconsejar a la persona o pareja afectada. 
1.- La primera etapa el divorcio emocional es  la primera etapa visible. Comienza ya durante el matrimonio cuando uno de los esposos, o ambos empiezan a dejar de sentir emoción en la relación mutua.La atracción y confianza mutua ha disminuido y cesan de reforzar sus sentimientos de amor del uno hacia el otro. Por desgracia, es probable que tengas en tu iglesia parejas que viven en ese estado durante toda su vida. Nunca llegan a separarse o divorciarse, pero permanece emocionalmente distante el uno del otro y fallan en el mejoramiento de su relación.En el  divorcio emocional, la obsesión de no ser para el otro el número uno, se acentúa más y más . Durante este  periodo  los sentimientos se concentran sobre las áreas negativas de la personalidad del cónyuge en lugar de hacerlo sobre las positivas.
2.- La segunda etapa  es la del divorcio legal. Uno, o los dos cónyuges, pueden eventualmente ponerse en contacto con un abogado con el fin de decidir sus planes de divorcio y completar una multitud de formalidades y requisitos. En muchos países las leyes hacen que la disolución de un matrimonio sea algo relativamente simple. No obstante, una de las razones que hacen que el divorcio sea una experiencia emocional difícil es precisamente el proceso legal que aunque provee la fácil disolución del matrimonio, no provee la descarga de emociones que genera.Durante el periodo de divorcio emocional, sea antes o durante la fase legal, uno de los esposos ha de tomar la decisión de abandonar la familia. Aquí es precisamente donde el sentimiento de pérdida alcanza toda su magnitud. Incluso cuando la persona cambia de residencia por razones positivas de trabajo, suele experimentar tensión. Mucho más cuando el traslado se produce como resultado de un divorcio. Con frecuencia los padres que se divorcian vacilan en decir a sus hijos la verdad en esos momentos, les confunden diciéndoles que están probando para ver si con esto mejoran las relaciones en el matrimonio. Pero los hijos en la mayoría de los casos, se dan cuenta enseguida de lo que esta sucediendo.
3.-La tercera etapa, el divorcio económico, puede alterar el estilo de vida de los afectados. Una madre que nunca se había planteado trabajar  puede encontrarse buscando un trabajo por que le es necesario.En  otros casos hay mujeres que pese a no necesitarlo económicamente, prefieren, al sentirse libres buscarse un trabajo que les haga sentirse útiles. Quizás esta es la primera vez que ha tenido oportunidad  de trabajar.Hay, por lo demás , un sin fin de pequeñas decisiones que tomar, tales como quien se queda con el coche, la radio, los animales caseros y otras.La cantidad asignada al cónyuge, el sostén de los hijos , la propiedad común u otras clases de derechos de propiedad que dependen de el país en que reside son cuestiones que han de ser discutidas por  un abogado y decididas  por ambos .Algunos matrimonios llegan a ponerse de acuerdo sobre la división de la propiedad y las responsabilidades financieras; pero en otros casos se crean en la pareja resentimientos hostilidades y sentimientos de desquite que impiden llegar a soluciones equitativas. La necesaria reestructuración del área financiera en la vida de la persona hace más evidentes las realidades del divorcio.
4.- La cuarta etapa  es la del  divorcio paterno. El mayor daño y el mas duradero suele producirse durante este periodo. Los padres se han divorciado el uno con respecto al otro, pero no lo han hecho de cara a los hijos. Hay que hacer entender a los hijos aunque los adultos se divorcien entre ellos, no es posible divorciar a los padres de los hijos. Pero, por desgracia muchos hijos reciben la impresión de que también ellos se han divorciado de uno de los padres.
5.- La quinta etapa es la del  divorcio con la comunidad. Este se caracteriza por la soledad que se puede estar originada por un cambio en el estado social. Si el divorciado pertenecía a un club social, a una clase de escuela dominical, a los que asistía la pareja, ahora,  puede que se sienta desplazado e incómodo. Haciendo frente al divorcioEl periodo de transición del divorcio es un proceso que puede durar dos años o más. Al mismo tiempo que se van sucediendo las seis etapas  del divorcio a las que antes nos hemos referido, hay una serie de fases que se desarrollan conjuntamente, cada una de las cuales presenta sus objetivos.
La primera fase es la negación. Esta empieza mucho antes de la propia tensión que empuja  al matrimonio a un estado de crisis. El afectado toma por costumbre echar la mano de la negación para mantener vivo el matrimonio.  Los hombres principalmente se resisten mas a enfrentarse a los problemas matrimoniales y pueden limitarse a darle la razón a la esposa. Tienden a interpretar esos problemas de una forma más positiva, lo que motiva que la esposa termine con el sentimiento de que, o que a su marido no le importa absolutamente nada todo aquello.
Una segunda fase es la de la pérdida y la depresión. Cuando una pareja no puede hacer ya frente a sus problemas comunes, llega a la conclusión de que el principal problema esta en seguir juntos. Los sentimientos de uno de los cónyuges puede llevarle a acudir al pastor en busca de ayuda, o a un médico o consejero. Hay, por tanto, que ayudarle a expresar sus temores sobre el futuro del matrimonio y las posibles consecuencias.
La tercera fase  de este proceso, la ira y la ambivalencia, tiene lugar cuando el fin del matrimonio pasa a ser una  realidad. La depresión que estuvo presente al principio empieza a retroceder un poco para dejar paso a un sentimiento de ira subyacente. Las pugnas y discusiones ocurren  con frecuencia sobre las varias decisiones legales a que hace frente la pareja. No es extraño ver que uno de los esposos se comporta como un adolescente rebelde, mientras que el otro lo hace como un padre indignado.
Con el paso del tiempo viene la cuarta fase, cada uno de los cónyuges se preocupa menos de lamentar el pasado y demostrar su ira hacia el otro y empieza a mirar hacia el presente y el futuro.Si el divorcio es una realidad, es necesario seguir adelante en la vida. Este cambio da lugar, una vez mas a la pregunta: ¿quien soy?. Para contestarla apropiadamente debe formarse una nueva identidad en cada una de las áreas de su vida: vocacional, sexual y social .Hay  que tener en cuenta que al margen de quien haya sido el que haya solicitado el divorcio a si mismo, la confianza de ambos esta dañada. Este puede ser a si mismo un momento de dificultades sexuales, puesto que la propia estima disminuye y la persona puede sentirse sexualmente indeseable o inadecuada.
Con la quinta fase viene la aceptación y consecución de un nuevo nivel de actuación. A partir de aquí es ya capaz de manejar sus propios sentimientos, de moverse hacia relaciones y compromisos mas duraderos, emocionalmente mas profundos. Algunos son capaces incluso de aceptar nuevamente al antiguo cónyuge; y el hecho mismo del divorcio puede llevar a una mejor relación con el ex cónyuge, los hijos y los ex cuñados. Este es el periodo en que la persona  va acostumbrándose a subsistir sin un cónyuge y las relaciones de los hijos con el esposo ausente pasan a ser rutina.Uno de los puntos mas importantes  a considerar para poder ayudar al divorciado es valorar la cantidad de resentimiento que pueda tener. La ira sobre la herida y el rechazo son muy normales, pero ha de llegar un momento en que se desvanezcan. por desgracia, algunos siguen sintiéndose heridos y dejan que esta experiencia les importune durante años y años.
Hay varias preguntas que puedes pedirle que conteste preferentemente durante la semana en su casa y sobre un pedazo de papel. Pero no utilices este cuestionario durante la primera fase de crisis, si no en el momento en el que creas puede resultar apropiado. 
Pídele que  conteste las preguntas de tal forma que sea sincera y detallada.1.-¿Que quejas y resentimientos siento todavía contra mi cónyuge?2.-¿Cuanto tiempo hace que los tengo?3.-¿Soy veraz en mi recuerdo de los sucesos que me afectan?4.-¿Quien apoya mi postura, quien esta de acuerdo conmigo?5.-¿Que beneficio obtengo de saber que otros me apoyan en mi forma de pensar?6.-Describa el beneficio que cree sacar de castigar o penalizara la otra persona7.-¿A quien estoy castigando realmente?8.-¿Quiero de veras causar daño a esta otra persona?9.-Describa todas las acusaciones que haya hecho contra su cónyuge10.-Escriba todas aquellas de las que tenga certeza de que son verdaderas11.- Note la diferencia, si existe , en la longitud de ambas listas12.- ¿Que podría decir o hacer mi cónyuge con respecto a mi que pudiera mejorar mis sentimientos con respecto a el o ella?13.-¿En que quisiera que mi cónyuge estuviera de acuerdo conmigo?14.-Describa lo que debe decir a esta persona para poder ser mas sincero con el o ella15.-Describa todo lo negativo que crea que esta persona les ha hecho16.-¿Cuales son las cosas positivas que cree que ha hecho por el o ella?17.-Cuales son las cosas positivas que cree que el ha hecho por usted?18.-¿Recibo algún  beneficio en procurar demostrar que esta persona ha obrado mal?  si es así cual es el beneficio?19.¿-Recibo algún beneficio de contar mis miserias por su culpa, amigos y parientes?20.-¿Estoy contando los hechos objetivamente con referencia a lo que la otra persona ha hecho?21.-¿Que es lo que quiero hacer para seguir adelante en la vida?22.-Describa en que forma ora por  su cónyuge en estos momentos?23.-Describa la forma en que crea que Dios valora su actitud en estos momentos24.-Esta esto en conformidad con las Escrituras?
APRENDIENDO A PERDONARLa pregunta mas importante  que va a pasar en la Consejería es: ¿Como aprendo a perdonar a la otra persona?    Aquí le sugerimos unas técnicas que resultan efectivas: 
Pedirle al aconsejado que escriba los siguientes pasos: 
Primero: Escriba todos los resentimientos que se sienta hacia la persona en particular. Enumere cada uno de los daños o heridas que recuerde le ha causado, con todo el detalle que le sea posible. Escriba exactamente lo que sucedió , cuales eran sus sentimientos entonces y cuales son ahora.Al elaborar esta lista, el aconsejado  puede experimentar un  trastorno emocional. Pueden reaparecer otra vez en la superficie sentimientos  enterrados y puede sentirse muy afectado durante un tiempo. Antes de escribir y durante el proceso pida a Dios que le revele las lagunas mas escondidas en su memoria, de modo que cada una de ellas tenga acceso a secarse y déle gracias de que le sea posible superar y expulsar estos sentimientos.
Segundo.- después de enumerar tantos resentimientos como le sea posible pare y descanse por un momento. Al hacerlo podrá recordar otras cosas que necesita compartir .Probablemente no las recuerde todas, y tampoco hay necesidad de ello.
Tercero.- Al completar el escrito vaya a una habitación en la que haya dos sillas. Imagínese a la otra persona sentada delante y escuchando lo que usted esta diciendo. No tenga prisa, mire la silla como si la otra persona estuviese allí sentada empiece a leer su lista. Al principio es posible que se sienta nerviosa e incómoda. Pero estos sentimientos van a pasar pronto. A medida que comparta imaginariamente el contenido de la lista con la otra persona, es muy probable que vaya ampliándola.
Luego después de haber leído la lista de ofensas, quédese sentada, tranquila e imagínese que esta persona esta contestándole de forma positiva. Y piense que le esta diciendo: quiero oír que tienes contra mi , y lo acepto. Por favor sigue y dímelo. Me es necesario oír lo que tengas que decirme.Otro método de ayuda es escribir una carta a la persona resentida. Pero asegúrese de no entregarla realmente a la persona a la que va dirigida . Para algunos, el compartir por escrito, puede resultar mas útil y efectivo que verbalmente.
Dra. Tere Alducin: terealducin@vnpem.org.mx

Fuente: vidanuevaparaelmundo.org.mx