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La soltería es un estado que ofrece muchas oportunidades para realizarse en lo personal y para crecer en comunión con Dios.Debe ser vivida con intensidad hoy, sin detenerse a la espera de "del señor perfecto".
Mientras se alista para llevar la palabra a una reunión, levanta a los chicos, los viste y les da el desayuno, prepara sus viandas con el almuerzo, los hace subir al auto y los lleva al colegio. Vuelve a casa para arreglarse el pelo y maquillarse. Finalmente se viste y antes de salir hace una última pasada por el baño. Mientras se lava las manos ve que el inodoro gotea; pero no un poquito sino que el agua corre por el piso, y sus zapatos abiertos en la punta le permiten sentir el agua que ya atravesó las medias y le mojó los dedos de los pies. Toma todas las toallas para hacer un dique de contención, se seca los pies y echa un chorro de perfume a los zapatos. Sale corriendo y salta dentro del auto. A mitad de camino se da cuenta que dejó la Biblia y las notas en la mesada de la cocina.Ese es el drama cotidiano en la vida de Jackie Kendall. Este tipo de locura no es exclusiva de ella. Toda esposa y madre lucha diariamente con las legítimas necesidades de su esposo y sus hijos. Estas necesidades son prioritarias a cualquier otra cosa que ella quiera hacer, más allá, de lo "noble" que pueda ser su deseo.Estar involucrada en cualquier forma simple de ministerio puede requerirle a la mujer casada el triple de tiempo para lograrlo en comparación con la mujer soltera. Aunque alguna soltera pueda anhelar el "caos" de la familia, no debe perder el tiempo deseándolo. Debe ser diligente para usar su tiempo sabiamente. Tiene mayor control sobre su tiempo y sus posibilidades ahora, como probablemente no volverá a tenerlo nunca. La madre soltera no está incluida en esta comparación porque su responsabilidad es doble que la de la mujer casada. Debe criar "soltera" a sus hijos, lo que aumenta así la carga de sus prioridades diarias.El mejor momento para hacer lo mejor en cada oportunidad es mientras estás soltera. Todos los creyentes debemos usar el tiempo sabiamente. Como dice Efesios 5:15-17: "Por tanto, tened cuidado cómo andáis; no como insensatos, sino como sabios, aprovechando bien el tiempo, porque los días son malos. Así pues, no seáis necios, sino entended cuál es la voluntad del Señor".John Fischer escribió lo siguiente:"Dios me llamó para vivir ahora. Él quiere que me dé cuenta cuál es todo mi potencial como hombre ahora, que sea agradecido por donde me encuentro y que lo disfrute completamente. Tengo la extraña sensación que la persona soltera que siempre desea estar casada, probablemente se case, se dé cuenta realmente de todo lo que eso significa ¡y quiera volver a estar soltera! Se preguntará: ‘¿Por qué no usé todo ese tiempo para el Señor, cuando no tenía todas estas otras obligaciones? ¿Por qué no me entregué totalmente a Él cuando estaba soltera?’"La mujer soltera puede involucrarse en la obra de Dios a un nivel que no puede hacerlo la casada debido a las obligaciones y responsabilidades de ser esposa y madre. Irónicamente, algunas mujeres solteras están tan angustiadas por su estado civil que se angustian más emocionalmente que una esposa y madre de cuatro o cinco hijos.En vez de quedarse en casa preocupada por "un sábado más sin salir con nadie", debes darte cuenta qué valioso tiempo se te ha confiado en este momento de tu vida. En vez de lamentar tus horas de soltera, abrázalas como un regalo de Dios, como un paquete que contiene oportunidades para servirlo a Él y que solo está limitado por tu propia autocompasión y falta de obediencia.No hay tiempo que perderVeamos el ejemplo de Rut en la Biblia. Como conoce la promesa de provisión de Dios para las viudas, Noemí manda a Rut a juntar grano en el campo de un pariente. Rut estaba dispuesta a usar su vida trabajando diligentemente en donde el Señor la pusiera. Ella no se iba a paralizar por la falta de esposo: "Y Rut la moabita dijo a Noemí: Te ruego que me dejes ir al campo a recoger espigas en pos de aquel a cuyos ojos halle gracia. Y ella le respondió: Ve, hija mía" (Rut 2:2).Tampoco se preocupó por el hecho de ser extranjera ni tuvo miedo de recoger grano en el campo. Rut era "la nueva muchacha en el pueblo", una recién llegada, pero no tuvo miedo de estar en una situación totalmente desconocida para ella.Infinidad de mujeres solteras se quedan en casa en lugar de viajar solteras hacia lo desconocido. No solo se pierden la oportunidad de ser alentadas por otras personas, sino que tampoco se exponen a nuevas relaciones al quedarse en casa atadas por el temor y lamentándose de sí mismas.Si una mujer soltera deja que estos temores le impidan conocer gente nueva y nuevos desafíos al quedarse en casa, va a aburrirse y va a sentirse soltera al mismo tiempo que se pierde muchas experiencias satisfactorias. No te quedes en casa como una mujer soltera y miedosa. Da un paso de fe voluntariamente. Involúcrate en alguna actividad y verás lo que te estabas perdiendo. Una soltera dijo: "Servir al Señor es un gozo inexplicable". Las personas que no sirven al Señor, obviamente, no experimentan ese gozo, de lo contrario, las iglesias no tendrían que rogarles para que se involucren. Si todos los que están solos en la iglesia se dieran cuenta de su "situación privilegiada", las iglesias no tendrían que pedir ayuda con los chicos, los jóvenes o los universitarios. ¡Habría tantos obreros solteros disponibles que "sobraría la fuerza humana"!Libre para seguir¿Estás ocupada en el servicio a Jesús en tu tiempo libre, o pierdes horas al tratar de perseguir y enganchar algún muchacho disponible? Rut era viuda, pero no dedicó su tiempo para recrearse en su autocompasión lamentándose y llorando con otras mujeres su miserable estado sin tener a nadie con quién salir.Cuando ella y Noemí regresaron a Belén, Rut no perdió ni un momento para lamentar su situación. Se puso a trabajar. En vez de dejarse llevar por sus circunstancias, sacó provecho de ellas y enfrentó cada día con diligencia.Rut llegó al Dios de Israel después de años de vivir en la oscuridad, pero recibió su servicio alegremente a pesar de ser una extranjera moabita. Decidió servir al Señor, y entrelazó su servicio con Él como la trenza de una soga fuerte. Isaías 56:6-7 se refiere al extranjero (o extranjera) que se une al Señor y está dispuesto a recibir su servicio "diligentemente": "Y a los extranjeros que se alleguen al Señor para servirle, y para amar el nombre del Señor, para ser sus siervos, a todos los que guardan el día de reposo sin profanarlo, y se mantienen firmes en mi pacto, yo los traeré a mi santo monte, y los alegraré en mi casa de oración. Sus holocaustos y sus sacrificios serán aceptos sobre mi altar; porque mi casa será llamada casa de oración para todos los pueblos".¿Te ataste fuerte al Señor y lo sirves con diligencia, o tu servicio y relación se han desgastado con el paso de los años por seguir soltera? ¿El resentimiento y la autocompasión han corroído lo que era un fuerte entretejido con el Señor? Tienes que estar sensible a las cosas y situaciones que te distraen para redimir el tiempo. "Cualquier cosa que nublara la visión que Dios le había dado (a Elisabeth Elliot) de su obra, cualquier cosa que fuera una distracción o un engaño, o llevara a otros a buscar cualquier cosa que no fuese el Señor Jesús, ella trataba de eliminarla." Algunas personas solteras ven la falta de compañero como la negativa de Dios a vivir solo "un noble propósito"... ¡una cruz para cargar! Nuestra naturaleza egoísta tiende a enfocarse en lo que no tenemos en vez de hacerlo en lo que tenemos, tiempo libre, que puede ser usado para nosotras y para los demás. ¿Tu vida está suspendida en el aire hasta que encuentres de quién agarrarte?
Absorto, sentado en el restaurante frente a una hermosa rubia, él estaba abrumado por la historia personal que le estaba contando. Era una mujer muy atractiva que había dejado en espera su vida con Jesús, cuando su mundo se le vino encima. Había estado casada unos pocos años y había intentado quedar embarazada cuando se enteró que su mejor amiga, soltera, estaba embarazada. Qué ironía; su amiga que no estaba casada tenía un hijo y ella seguía sin poder tenerlo. La ironía se convirtió en un trauma cuando esta mujer casada se enteró que el padre de ese hijo era su propio esposo. ¿Puedes imaginarte la devastación que esto le ocasionó a esta bella joven? ¿Has tenido alguna experiencia tan demoledora? El aturdido oyente empezó a clamar en busca de sabiduría en relación a esta tragedia. Dios le recordó que a Él no lo intimidan los traumas. El Salmo 34:18 dice: "Cercano está el Señor a los quebrantados de corazón, y salva a los abatidos de espíritu".Esta mujer quebrantada había puesto su vida en espera después de que su esposo se divorció de ella. Tal respuesta es entendible, pero ese día en el restaurante, esta mujer soltera había decidido tomar su corazón quebrantado, sus brazos vacíos y su soledad y entregárselo todo a Jesús. A cambio, Jesús le enseñó cómo resistir el sentimiento de lástima hacia sí misma y cómo dejar de vivir en el terreno de la amargura. Después de haber tomado la decisión de entregarse totalmente a Jesús como su Señor, estuvo en libertad de servirlo. Esta mujer soltera de corazón abatido ha sido transformada en una intrépida sierva del Señor. Es más, fue como misionera a Quito, Ecuador.¿Tú también has puesto tu vida en espera? ¿Tienes alguna excusa para no servir a Jesús?No hay cabidaUna antigua amiga de la universidad se quedó soltera mucho más tiempo del que esperábamos. En la universidad había salido con muchos muchachos por lo que supusimos que si alguna de las chicas se casaba, esa sería Donna. Diez años después de su graduación no se había casado. Alguien le preguntó qué era lo que la satisfacía tanto como soltera. Su respuesta inmediata fue: "No hay cabida". Durante varios años había comido en platos de plástico mientras que la buena vajilla estaba minuciosamente envuelta en el armario de sus ilusiones. El Señor le mostró que no tenía que esperar un "compañero" para ponerle belleza a la privacidad de su mundo. Desempacó la vajilla y la platería y empezó, no solo a mostrarle a los demás su estilo sino a usar diariamente su vajilla y su cristalería. Un miércoles por la noche en la iglesia, Donna se sentó frente a dos personas que llegarían a ser sus suegros. En ese momento no se conocían. De regreso a su casa, su futuro suegro comentó que Donna llegaría a ser su nuera. Y estaba en lo cierto. Esta soltera satisfecha, hoy tiene con quién compartir su vajilla y su cristalería, pero sus sentimientos de satisfacción no se deben a su esposo. Encontró satisfacción en el servicio al Señor.Algunas mujeres ponen su vida en suspenso esperando que el hombre de su vida venga montado en un corcel blanco. No tienen vajilla, no tienen muebles decentes y no cuelgan cuadros de las paredes; nada que haga acogedora la casa. Invierten lo mínimo indispensable en lo que ellas consideran que es una condición temporal. Sus vidas reflejan "platos de plástico" mentales. No saben lo que es la plenitud y la satisfacción sin un hombre. Estas preciosas mujeres se han ubicado en la vida en la versión "genéricos". ¡Qué diferente a lo que Jesús declaró en Juan 10:10, donde dice que vino para que tengamos vida abundante! ¿Crees que la vida abundante es solo para las mujeres casadas? ¿Crees que la vida de una mujer casada, con dos hijos, una linda casa y dos seguros está más satisfecha de la vida que tú? La satisfacción en la vida se obtiene cuando sirves al Señor diligentemente, cualquiera que sean tus circunstancias.Soltería envidiableLa condición de estar soltera es envidiable. La mujer soltera tiene algo que la casada ha entregado la noche de su boda: tiempo extra para Jesús. Muchas jóvenes desperdician valiosos años mientras esperan empezar la vida... después del matrimonio. Raramente se dan cuenta del valor incalculable del tiempo libre que desperdician, hasta que se fue. ¿Has dejado pasar alguna misión u oportunidad de ministerio por temor a que se prolongue tu condición de soltera?Una joven que escuchó acerca de esta envidiable condición me escribió una carta en la que me preguntaba si podía sacar un doctorado. Hoy sigue contando más cumpleaños como soltera de los que se imaginaba. Entusiasmada, la alenté para que lo hiciera inmediatamente. En su condición de soltera, diligentemente tomó los libros sin abandonar esposo o hijos. Su estado de soltera fue la mejor calificación para sacar el doctorado. Esto no quiere decir que una mujer no pueda realizar sus sueños después de casada, pero tendrá que pagar un precio mucho más alto y, generalmente, ¡lograr ese sueño llega a ser una pesadilla!Si a ti te gusta servir a Jesús, por favor, no pierdas el tiempo libre que tienes. No te consideres tan infeliz como para ayudar a otro. El egoísmo te robará el gozo del servicio. Satanás, que es especialista en distraerte de lo mejor que Dios tiene para ti, quiere que sigas soñando en cómo "algún día" te comprometerás con algún ministerio. Quiere sacarte de la senda para que no hagas una inversión duradera. Muchas mujeres creen tontamente en sus mentiras. Por lo tanto, pierden de vista las oportunidades de involucrarse en cualquier forma para alcanzar a otros. Insatisfechas e incompletas se hunden en las arenas movedizas del "tal vez el año que viene".Muchas han llegado a la última de las decepciones: "pobrecita yo". El extracto de la carta de una amiga soltera demuestra la mentira de la autocompasión: "Como ocurre generalmente, en cuanto dejé de preguntarme qué había para mí y comencé a preguntar qué podía dar, las cosas comenzaron a mejorar, empezando con mi actitud. Seguí creciendo y fortaleciéndome enormemente en mi relación uno-a-uno con el Señor y busqué a quién podía servir a mi alrededor". Esta mujer soltera es una belleza clásica. Aprendió a usar su tiempo libre para Jesús en vez de quedarse sentada en casa para escribir versos melancólicos.Mira tus horarios y mira si algo del tiempo que perdiste ayer puede ser redimido mañana. No dejes lugar en tu agenda para más fiestas de "pobrecita yo". El uso inteligente de tu tiempo te hará sentir "sin remordimiento". Tu servicio futuro estará enfocado en algo y ya no habrá distracciones.
Por Debby Jones Tomado del libro "Dama en espera", de Editorial Unilit. 


Fuente: vidanuevaparaelmundo.org.mx