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Estás a punto de dar uno de los pasos más importantes de tu vida, cuando comienzas a preguntarte si en realidad estarás haciendo lo correcto, si él o ella será tu media naranja, si podrás pasar el resto de tu vida a su lado y entonces sientes que el nervio te come por dentro.
¡Tranquilízate! Estos sentimientos son normales siempre y cuando no pasen a un nivel en que tu único pensamiento sea éste. Es normal que una persona se sienta nerviosa y llegue a dudar por miedo a lo desconocido. Pero si en verdad quieres tener una buena relación de pareja y festejar tus bodas de oro como tus abuelos, deberás estar consciente que tienes que poner de tu parte en todo, ser paciente, aceptar tus errores, aprender a querer los defectos de tu pareja y tener una comunicación 100% abierta.
Aquí te damos algunas claves para llevar una buena relación de pareja:
1. No dejes que la rutina y la apatía deterioren su relación, el amor es como una planta: hay que regarla para que crezca bonita y de frutos; debes cuidar tu relación a diario y no dejar nada para el día de mañana porque hoy no tienes tiempo para ello. Recuerda que el tiempo se pasa volando y si no aprovechas el hoy quizá mañana ya sea demasiado tarde y tu relación ya haya caído en una situación de flojera.
2. Platiquen al menos media hora al día: aunque tengan un millón de cosas que hacer, dense tiempo para ustedes y su relación. La comunicación es una de las claves para el éxito en una relación; así como agendan citas con sus clientes, amigos o familiares, saquen una con su pareja seguido. Es importante saber cómo está el otro, cómo se siente y que sepa que lo quieres.
3. Expresen sus insatisfacciones de manera correcta: si están enojados por algo, de nada servirá que peguen de gritos, ya que, en vez de resolver el problema, lo único que pasará, será que lo empeorará. Tampoco esperen que el otro adivine qué es lo que te molesta o lo que piensas, porque aunque para ti parezca obvio, quizá tú pareja no sepa leer entre líneas; por ello es mejor decir las cosas de forma clara y sin enojos.
4. Siempre busquen el mejor momento: cuando te sientas mal por algo que ha hecho tu pareja o le quieras pedir algo muy importante para ti, encuentra el momento adecuado para decírselo. No intentes que te pele si sabes que tiene sobrecarga de trabajo o debe llegar puntual a una cita y justo le reclamas o le pides algo en ese preciso instante. Busca el momento y el lugar perfecto para hacerlo si en verdad quieres encontrar la solución adecuada al problema o que te ayude con algo en especial.
5. Cuida los detalles, durante el noviazgo, todos mostramos nuestra mejor cara, damos lo mejor de cada uno y somos lo más detallista que podemos, llevando detalles a la pareja, llamándole a cada rato para decirle “te quiero”, o enviándole tarjetas por mail. Y cuando te casas ¡pufffff!, si no estás pendiente, todo esto se puede esfumar haciendo que tu relación se vaya en declive poco a poco.Recuerda que los detalles son importantes para mantener viva la relación, sin que éstos cuesten necesariamente una fortuna, puedes hacerle una cena romántica, lavarle el coche, mandarle flores, invitarlo al teatro o al cine, etc. De esta forma le estaremos recordando a nuestra pareja lo que significa para nosotros y lo que lo queremos.
6. Dale su espacio, no puedes pretender pasar toooooodoooo el tiempo del mundo con tu pareja, porque cada uno tiene sus cosas que hacer, y aunque ahora ya sean un matrimonio, cada uno tiene su individualidad y por lo tanto debe tener su tiempo y su espacio para hacer las cosas que le gustan o las que acostumbra a hacer desde antes de casarse. Cada uno tiene sus aficiones, sus amigos o sus momentos de soledad. Recuerda que para apreciar las cosas, los momentos o a tu pareja, es mejor que les des tiempo libre para que disfruten juntos ese tiempo dedicado a ustedes.
7. Acepta sus diferencias, por más que creas que te casaste con la persona ideal porque son ¡igualitos!, quizá exista alguna diferencia entre ustedes. Por ello, es indispensable que acepten al otro tal como es; con esto no estamos diciendo que si siempre grita, así lo aceptes, sino que debes aprender a convivir con sus características, cualidades y defectos, por más que éstos últimos te molesten. Quizá haya alguna solución para los defectos, pero si no la hay, no pretendas cambiar a tu pareja porque es así y es como la aceptaste ante el altar.
Aunque estas son unas cuantas claves, son las esenciales, para que cualquier relación de pareja funcione, así que ponlas en práctica y verás que te funcionarán.
Fuente: vidanuevaparaelmundo.org.mx